Jornada de Olimerca en Caja Rural del Sur: el olivar sevillano impulsa su futuro con innovación, calidad y nuevos mercados

La jornada de Olimerca celebrada en la Fundación Caja Rural del Sur reunió a representantes del sector oleícola, investigadores, industria y distribución para analizar el presente y futuro del aceite de oliva y la aceituna de mesa en Sevilla, una provincia clave para ambos sectores. Durante el encuentro se destacó el importante proceso de transformación que vive el olivar andaluz, impulsado por la innovación, la rentabilidad y la adaptación a los mercados internacionales.

En la inauguración, Emilio Ponce, director de la Fundación Caja Rural del Sur, resaltó el papel de agricultores, cooperativas, almazaras e investigadores en el liderazgo del sector andaluz, subrayando además el compromiso de la entidad financiera con las necesidades del campo. Por su parte, Manuel Gómez, secretario general de Agricultura de la Junta de Andalucía, explicó que Andalucía ha incrementado en casi 44.000 hectáreas su superficie de olivar en cuatro años, de las cuales casi la mitad corresponden a Sevilla. También destacó el crecimiento del olivar en seto, que en la provincia alcanza ya 44.000 hectáreas, consolidándose como una alternativa más rentable y competitiva. Enrique Martínez Force, director del Instituto de la Grasa, reivindicó el papel histórico y actual de Sevilla como referente en investigación oleícola.

Uno de los principales debates giró en torno a la convivencia entre el olivar tradicional y los nuevos modelos intensivos y en seto. Los expertos coincidieron en que la modernización es fundamental para garantizar la rentabilidad y la supervivencia del tejido rural. Representantes de la DOP Estepa, la Universidad de Sevilla y empresas agronómicas defendieron la adaptación tecnológica, el uso eficiente de fertilizantes y el análisis de datos para mejorar productividad y sostenibilidad. También se subrayó que el olivar tradicional debe apostar por la diferenciación y la calidad para seguir siendo competitivo.

Otra mesa abordó la valorización del aceite de oliva virgen extra en un mercado muy condicionado por el precio. Los participantes coincidieron en que la calidad, la salud, la sostenibilidad y el valor de marca deben ser claves para impulsar el consumo. Se destacó que el AOVE ha crecido un 8 % en volumen y que el consumo mundial tiene aún gran margen de expansión. Empresas como Acesur, Migasa y Deoleo insistieron en la necesidad de reforzar las marcas y adaptar formatos y usos a distintos perfiles de consumidores. También se puso el foco en la trazabilidad y la lucha contra el fraude alimentario mediante proyectos de innovación.

La tecnología fue otro de los ejes de la jornada. Expertos del sector defendieron que la digitalización, la automatización y la eficiencia energética ya son imprescindibles para competir y mejorar la calidad del aceite desde la propia almazara.

En cuanto a la aceituna de mesa, se analizaron las dificultades del comercio exterior, especialmente los aranceles y la competencia internacional. Antonio de Mora, secretario general de Asemesa, denunció los elevados costes jurídicos derivados de la lucha contra aranceles considerados injustos.

Finalmente, se destacó la importancia de la promoción y las campañas de comunicación para mejorar la percepción del aceite de oliva y ampliar mercados internacionales. La jornada concluyó con los reconocimientos de Olimerca a investigadores y entidades destacadas por su contribución a la innovación y calidad del sector.