La Universidad CEU Fernando III y la Fundación Caja Rural del Sur presentan la Cátedra de Emprendimiento y Empleabilidad «José Luis García Palacios»

La Universidad CEU Fernando III y la Fundación Caja Rural del Sur han presentado este martes la Cátedra de Emprendimiento y Empleabilidad ‘José Luis García Palacios’, una iniciativa que nace con el objetivo de fortalecer la formación, la innovación y la generación de oportunidades en el entorno agrario.

El proyecto, que lleva el nombre del histórico dirigente que impulsó el crecimiento de la cooperativa de crédito, se plantea como un espacio de colaboración entre universidad y empresa para acercar el conocimiento al tejido productivo y favorece la inserción laboral en zonas rurales.

En este sentido, el rector de la Universidad CEU Fernando III, José Alberto Parejo, destacó que la Cátedra promoverá programas orientados a potenciar la educación, la empleabilidad y la iniciativa empresarial, así como el desarrollo de la investigación y la innovación en ámbitos vinculados a los estudios agrarios, la digitalización o la inteligencia artificial.

Asimismo, subrayó que el sector atraviesa una transformación marcada por la incorporación de nuevas tecnologías y modelos productivos más sostenibles. «El campo ofrece oportunidades reales en ámbitos como la agricultura orgánica, la tecnología agropecuaria o la transformación de productos locales», apuntó, al tiempo que incidió en la necesidad de atraer talento joven cualificado ante el envejecimiento de la población activa. No en vano, cerca del 40% de los perceptores de ayudas de la PAC en España superan los 65 años.

En este contexto, Parejo defendió que la combinación de formación, innovación y apoyo empresarial es clave para convertir los desafíos del sector en oportunidades de desarrollo económico, especialmente en una comunidad como Andalucía, donde la actividad agraria constituye uno de los pilares de su economía.

Un puente entre universidad y empresa

Por su parte, el presidente de la Fundación Caja Rural del Sur, José Luis García-Palacios Álvarez, quien agradeció que la Cátedra lleve el nombre de su padre, puso el acento en la necesidad de estrechar la conexión entre el ámbito académico y la realidad empresarial. A su juicio, la iniciativa emprendedora, aunque congénita, debe cultivarse desde la formación y el conocimiento del entorno.

En esta línea, defendió el papel de la empresa como motor de libertad y desarrollo económico, al tiempo que abogó por un modelo en el que las administraciones acompañen la iniciativa privada. «Es fundamental que las universidades se acerquen a la empresa porque representan el nexo con la realidad», señaló.

Además, reivindicó la importancia del cooperativismo, una seña de identidad de Caja Rural del Sur, como herramienta para generar valor en el territorio con criterios de transparencia y compromiso social, así como la necesidad de mantener el equilibrio entre sostenibilidad, producción y seguridad jurídica para garantizar la viabilidad del medio rural.

Por otro lado, Rocío Blanco, consejera de Empleo, Empresa y Trabajo Autónomo de la Junta de Andalucía, subrayó la necesidad de transferir conocimiento al tejido productivo y reforzar la alianza entre formación y empresa como base para el crecimiento. En este sentido, valoró el recorrido de la Fundación Caja Rural del Sur en la revalorización del sector agrario andaluz, así como la capacidad de la Universidad CEU Fernando III para adaptarse a las nuevas demandas sociales y económicas.

Asimismo, puso el foco en la agricultura como elemento clave para fijar población en el territorio, destacando que este tipo de iniciativas contribuyen a impulsar el relevo generacional y a atraer nuevos perfiles profesionales al sector. Todo ello, en un contexto marcado por desafíos globales como los cambios en la PAC o los acuerdos comerciales internacionales, que impactan directamente en la realidad del campo andaluz.

El conocimiento como palanca de desarrollo

Durante el acto también se presentó el libro Emprender e Innovar en el mundo rural, del ingeniero agrónomo Miguel Ángel Molinero, una obra editada por Lid Editorial, que recoge la experiencia acumulada tras acompañar a más de 500 emprendedores a lo largo de su trayectoria profesional.

El autor incidió en la importancia de abordar los proyectos con realismo y bases sólidas, especialmente en el ámbito agrario, donde las dificultades estructurales pueden derivar en iniciativas fallidas si no se planifican adecuadamente. En este sentido, subrayó la necesidad de trabajar con rigor el modelo de negocio, elegir correctamente a los aliados y ejercer un liderazgo capaz de gestionar equipos en contextos de incertidumbre.

Molinero también defendió una visión de la sostenibilidad alejada de planteamientos técnicos, afirmando que no existe contradicción entre eficiencia empresarial y respeto al medio ambiente, y animó a pensar en grande sin perder la capacidad de adaptación a un mercado globalizado.